21 feb 2009

Fotos de mi casa

Atendiendo a vuestras peticiones de fotos, he decidido empezar a colgar unas cuantas en el blog, comenzando por mi nueva casa.

Aquí os pongo el enlace aproximado en Google maps:

http://maps.google.es/maps?f=q&source=s_q&hl=es&geocode=&q=4+russell+street,+dublin&sll=40.396764,-3.713379&sspn=8.681468,19.775391&ie=UTF8&ll=53.359478,-6.254139&spn=0.006646,0.019312&t=h&z=16&iwloc=addr

Parece que está todo un poco lejos pero aquí en realidad las distancias engañan, hay que tener en cuenta que el edificio medio es una casita unifamiliar que tiene un par de plantas y unos seis metros de anchura, así que las manzanas son bastante cortas (para los que les guste medir las distancias en manzanas ;-) ). En unos 10 minutos se llega andando al centro, de hecho suelo ir allí a hacer la compra.

En realidad la dirección real no es ésa, vivo en 2, Saint Patricks Terrace, Russell Street, Dublin 1, pero Google Maps no la reconoce, Saint Patricks Terrace es una calle peatonal de unos dos o tres metros de anchura dentro de Russell Street, se baja por unas escaleras y se llega a ella:

La foto está hecha desde Russell Street y ahí se ven las diecisiete casitas que forman toda la calle Saint Patricks Terrace. El estadio que se ve detrás es el Croke Park Stadium, que está al lado y suele albergar eventos deportivos como partidos del torneo de las seis naciones o de fútbol internacional.

Foto de la fachada:

La ventana de abajo es la de la habitación de John y las de arriba la de Maki a la izquierda y la mía a la derecha.

En la planta baja está la habitación de John, el salón-comedor, la cocina y el baño de John; y en la de arriba, que es más pequeña, la habitación de Maki, la mía, otra más pequeña que utiliza John para guardar trastos y para invitados y un baño que compartimos Maki y yo.

Ésta es mi habitación:

Quizá os habréis fijado en un pequeño detalle encima de la mesa (a parte del libro friki de Unix y Linux que me ha prestado Pakojabi para que repase algo por si acaso me toca currar en algo de eso), me refiero a un “amigo” que me he traído para que me dé suerte y no estar solo en la habitación:

Foto del salón-comedor:

Hay un sofá de tres plazas y dos individuales, por la ventana se ve el patio trasero, el hueco de la chimenea es falso y tiene una puerta que da a la cocina.

La cocina:

La ventana da también al patio trasero, la cocina (que no sale en la foto) tiene horno y quemadores eléctricos, y la secadora, que está en el hueco de debajo de la escalera. Por la puerta del fondo se llega al baño de John y al patio trasero.

El patio trasero:

Y esto es todo por el momento, tengo muchas más fotos pero tendrán que esperar a futuros posts.

15 feb 2009

Búsqueda de casa

Empiezo a escribir este post un poco tarde, porque en realidad hace ya una semana que me instalé en mi nueva casa, con la inestimable colaboración de Javi y Balles, por cierto.

La búsqueda de casa en Dublín fue una experiencia interesante, aunque debo aclarar que lo que buscaba era una habitación en un piso compartido, que al precio que está aquí todo, una casa para mí solo es un lujo asiático que no puedo permitirme.

El proceso fue más o menos el siguiente: por las mañanas me levantaba temprano para ver los anuncios de pisos en Internet, seleccionaba unos cuantos que me hubieran gustado y les llamaba o escribía un mail para quedar con ellos e ir a ver la habitación correspondiente. Así conseguía unas tres entrevistas al día, normalmente por la tarde, intentando que estuvieran más o menos próximas para no andar demasiado, aunque esto último no siempre era posible y me he pegado unas caminatas bastante buenas por Dublín, además coincidiendo con la ola de frío y nieve que formaba una capa de hielo en el suelo bastante maja y me hacía temer por mi integridad física en numerosas ocasiones; al final salí indemne, aunque no corrió la misma suerte el paraguas “indestructible” de Elena, lo siento : (.

En total visité 16 casas y la verdad es que algunas de ellas merecerían un post aparte para contar todo lo que vi: como la de los antisociales (“aquí nadie va a querer hablar contigo”, “como mucho nos decimos hola y adiós y a veces ni contestamos”, “puedes pasar varios días sin ver a nadie en la casa”), la del fanático de la biblia (una estantería entera dedicada a libros sobre la biblia, organizaba reuniones para discutir sobre ella e incluso se traía alcohólicos a dormir a la casa), la de los seis polacos que sólo tenía un baño para todos, la del tío más guarro que he conocido (no voy a dar detalles de cómo estaba la casa, además de que me asusta pensar que es posible que la hubiera limpiado un poco puesto que esperaba visita), la que según el anuncio estaba en “el centro al lado de la estación del tranvía”, la del obsesionado con la limpieza, o en las que no había sitio ni para poner una mesilla en la que dejar las gafas y el portátil por las noches.

Otro punto a destacar de esta ciudad es que muchas direcciones tienen a su vez sub-direcciones, como calles dentro de calles o algo así, con lo cual encontrar el sitio exacto a visitar resulta complicado. En una ocasión estuve 40 minutos dando vueltas alrededor de una calle porque no encontraba nada que se llamara Temple Place por allí. Pregunté a unas diez personas diferentes, incluyendo una tienda que había enfrente, un chaval que salía de uno de los portales, unas personas que salían de un edificio llamado Temple House e incluso me metí en una casa de otro edificio sin nombre pensando que era allí, pero no, la anciana que me abrió la puerta con cara de alucinada no era el hombre que alquilaba habitaciones. Hasta que un hombre que debía llevar allí viviendo bastantes años me dijo que probara en otro edificio sin nombre porque le sonaba que allí dentro había apartamentos.

Supongo que alguno os preguntaréis por qué no llamé al casero con el móvil, sí, a mí también se me ocurrió, pero ese día, aprovechando que nevaba y hacía un frío bastante simpático al ir a coger el móvil con los guantes se me cayó y se apagó; eso no hubiera sido mucho problema si no fuera porque tenía mi nueva y recién estrenada tarjeta SIM irlandesa de la cual aún no me sabía el PIN; esto es lo que se conoce como un combo doble de habilidad.

Por cierto, sé que algunos se lo imaginan ya, sí, me he quedado con el maníaco de la limpieza, se llama John y es bastante agradable. Además he descubierto que no es para tanto, se preocupa bastante porque la casa es suya (lo que es una gran ventaja de cara a posibles averías, problemas, etc.), pero en líneas generales es bastante llevadero, limpia si ve algo sucio pero tampoco sufre si en el tostador hay migas como para dar de desayunar a todo un equipo de fútbol o si los cacharros llevan dos días en el escurreplatos, parece que lo que en Dublín es un tipo ultra limpio, en España es una persona normal. Supongo que en la primera entrevista hizo tanto hincapié en la limpieza porque conoce a sus compatriotas y quería evitar a toda cosa a alguien así.

Mi otro compañero es un japonés llamado Maki, lleva ocho años viviendo en Dublín y se ha adaptado perfectamente el estilo de vida: cena muy pronto, normalmente comida para llevar, congelados o algo no muy difícil de preparar, y limpia o compra cosas si se da cuenta de que hacen falta, lo que no suele ser muy a menudo.

Ya iré subiendo fotos de mi casa y de Dublín en futuros posts y os contaré más cosas de mis compañeros a medida que les vaya conociendo.

13 feb 2009

Queda inaugurado este blog

Pues sí, por fin me he decidido a escribir un blog; el que todo el mundo me lo haya "sugerido" no tiene nada que ver :P, ni tampoco el hecho de que Chauder me lo haya creado ahorrándome la excusa de que soy demasiado vago como para tener blog; por cierto, desde aquí un agradecimiento para míster Chauderlot por su trabajo.

Otro de los motivos que me impulsan a poner por escrito mis experiencias por Dublín es que no soy capaz de recordar qué cosas he contado a cada persona y no sé si estoy aburriendo a alguien con la misma anécdota por tercera vez o si hay alguna persona que aún no sabe siquiera que estoy viviendo en Dublín.

Bienvenidos al blog que espero que sea una forma más de estar en contacto y de que estéis informados de mis andanzas por Dublín.

Intentaré escribir con frecuencia pero no prometo nada (además cero es una frecuencia, correspondiente a periodo infinito :P).