En el post anterior comentaba que el 17 de marzo es Saint Patrick’s day, la fiesta nacional de Irlanda que se empezó a celebrar desde el fin de semana anterior. Había muchísimo ambiente por las calles a cualquier hora del día o de la noche, la gente lleva gorros, camisetas y adornos verdes por todas partes, incluso en algunos sitios servían la típica cerveza guinness pero de color verde, no puedo contar a qué sabe porque no llegué a probarla.
Por supuesto la noche grande es la anterior a Saint Patrick, porque el día 17 a partir de las 6 de la tarde no queda nadie sobrio en toda la ciudad. La noche empezó bastante divertida: salimos Javi, David, Paco, Marion y yo por el centro de Dublín (para los que no los conozcan, David y Javi son los informáticos madrileños que vinieron un año antes que yo, y Paco y Marion una pareja de español y francesa que llevan también un año por aquí). Paco, Javi y Marion se pintaron la cara con banderas irlandesas, tréboles y pecas naranjas, diciendo que así seguro que les dejarían entrar en todas partes e incluso les invitarían, a pesar de ello no consiguieron convencernos ni a David ni a mí para hacerlo. Hicimos bien, porque en los primeros sitios en que estuvimos no había absolutamente nadie con esas pintas (sí que había pintas de las otras, de las de cerveza :P) y además se acercaron dos mujeres a hablar justo con los dos únicos que no estábamos disfrazados. Eran una irlandesa y una inglesa de Manchester con orígenes y nombre irlandés (que no fui capaz de entender a pesar de que me lo deletreó); estuvimos un rato hablando con ellas, sobre todo la inglesa y yo, porque la amiga desapareció muy rápido y David recibió unas “indirectas” en forma de gestos, llamadas al móvil e incluso un SMS por parte del resto del grupo para que nos dejara solos. Esto se llama trabajo en equipo.
Es impresionante ver los estragos que causa el alcohol en las mentes: serían alrededor de las dos y media de la mañana cuando en plena plaza de Temple Bar (la zona más conocida para salir) un chico joven se subió a una cabina de teléfonos animado por un grupo de mujeres de unos treinta y tantos años, se puso a bailar allí encima, a unos dos metros de altura, hasta que a las mujeres se les ocurrió zarandear la cabina a ver si le hacían caerse, el chaval no tuvo más remedio que agacharse para intentar conservar el equilibrio, momento que aprovechó una de las maduritas más lanzadas para agarrarle los gayumbos que le asomaban por detrás y ponerse a estirar hasta que los rompió y se quedó con un trozo de ellos en la mano. El chico finalmente consiguió llegar al suelo y una vez allí se bajó los pantalones hasta los tobillos, para enseñar que, efectivamente, tenía los gayumbos rotos; las mujeres desatadas no se quedaron atrás y se lanzaron a tirarle al suelo e intentar quitarle los pantalones. En fin, la noche irlandesa es para verla.
El día siguiente no tiene nada que ver, está todo lleno de gente orgullosísima de su país, las calles atestadas de banderas, tréboles y camisetas verdes, incluso tiñen el río de verde. El desfile en sí también es bastante impresionante, duró cerca de hora y media y eso que me contaron que este año por la crisis ha sido bastante peor que otros años. Desfilan muchísimas bandas de música, carrozas, gente disfrazada, coches antiguos, hasta la presidenta de la República.
Tengo pendiente subir las fotos del desfile, el problema es que las mías no son demasiado buenas, porque llegué un poco tarde y había ya mucha gente delante de mí. Le pediré a Javi las suyas para ver si entre las de los dos conseguimos un conjunto decente. Por cierto, un consejo para evitar que os pase lo que a mí: nunca jamás os pongáis a configurar la hora o la zona horaria del móvil cuando lleguéis a casa a las cuatro de la mañana, sobre todo cuando lleváis mes y medio viviendo en otro país, si habéis aguantado tanto tiempo posiblemente podáis sobrevivir unas horas más.
20 mar 2009
14 mar 2009
Feliz día de PI
Supongo que ya lo sabréis todos, pero por si acaso os comento que hoy es una de las fechas más señaladas del calendario: el día de PI, el 14 de marzo o 3/14 escrito en notación anglosajona, que se corresponde con el valor aproximado de PI con dos cifras decimales, y dado que es mi número irracional favorito no podía sino celebrarlo. Por si acaso alguien piensa que me lo invento, aquí tenéis el enlace a la Wikipedia: Día de PI y si alguien piensa que soy un friki, pues sí, queda completamente aclarado el tema.
Por Dublín se respira ambiente de fiesta, pero tranquilos que no es por el día de PI, sino porque el martes que viene es Saint Patrick’s day, la fiesta nacional irlandesa y aquí lo celebran durante cinco días, aunque el más importante, con su desfile y todo, es el 17 de marzo. Organizan mucha actividades, fuegos artificiales, etc. pero básicamente lo que hacen los irlandeses es beber como descosidos, menos mal que se entrenan a diario y desde pequeños. La constancia es una virtud, no cabe duda.
Respecto a mi vida hay pocas novedades, recibí por fin una llamada seria sobre un trabajo como subcontratado durante cinco semanas, que consistía en introducir datos en un ordenador de 8:30 de la mañana a 20-21 de la noche en la otra punta de Dublín, así que decidí rechazarlo pensando que si recibía alguna otra llamada por alguno de los cientos de curriculums que he estado enviando me iba a tocar decir que se esperaran cinco semanas, porque no creo que en un trabajo de estas características me fueran a dejar una mañana libre para ir a entrevistas; además dentro de un mes iba a estar exactamente igual que ahora, teniendo que volver a mandar curriculums sin parar y habiendo perdido todo lo hecho hasta ahora. Al día siguiente me contaron que posiblemente la empresa fuera Microsoft, pero (de momento) no me arrepiento de haberlo rechazado.
Por Dublín se respira ambiente de fiesta, pero tranquilos que no es por el día de PI, sino porque el martes que viene es Saint Patrick’s day, la fiesta nacional irlandesa y aquí lo celebran durante cinco días, aunque el más importante, con su desfile y todo, es el 17 de marzo. Organizan mucha actividades, fuegos artificiales, etc. pero básicamente lo que hacen los irlandeses es beber como descosidos, menos mal que se entrenan a diario y desde pequeños. La constancia es una virtud, no cabe duda.
Respecto a mi vida hay pocas novedades, recibí por fin una llamada seria sobre un trabajo como subcontratado durante cinco semanas, que consistía en introducir datos en un ordenador de 8:30 de la mañana a 20-21 de la noche en la otra punta de Dublín, así que decidí rechazarlo pensando que si recibía alguna otra llamada por alguno de los cientos de curriculums que he estado enviando me iba a tocar decir que se esperaran cinco semanas, porque no creo que en un trabajo de estas características me fueran a dejar una mañana libre para ir a entrevistas; además dentro de un mes iba a estar exactamente igual que ahora, teniendo que volver a mandar curriculums sin parar y habiendo perdido todo lo hecho hasta ahora. Al día siguiente me contaron que posiblemente la empresa fuera Microsoft, pero (de momento) no me arrepiento de haberlo rechazado.
9 mar 2009
Ya tengo calefacción
Simplemente escribo para que os quedéis tranquilos, esta mañana ha venido un típico fontanero irlandés y en un momento ha cambiado el ventilador y ya ha vuelto a funcionar la caldera. Digo lo de típico fontanero porque ha llegado con prisa, hablando muy rápido sin parar y porque ha aparcado malamente y estaba más preocupado por que no llegara la grúa y se le llevara la furgoneta que por la caldera, y digo lo de típico irlandés porque venía en manga corta, impresionante.
Por lo menos el tío parecía profesional, ha comprobado bastantes cosas de la caldera, incluyendo la presión del gas y que no hubiera escapes, y ha dicho que concertemos otra cita, a ser posible en sábado que se pueda aparcar por la zona, para completar el chequeo de la caldera.
En total 300€, 140 € por la visita más 160€ por el ventilador, menos mal que forma parte del servicio de la compañía de gas nacional.
Por lo menos el tío parecía profesional, ha comprobado bastantes cosas de la caldera, incluyendo la presión del gas y que no hubiera escapes, y ha dicho que concertemos otra cita, a ser posible en sábado que se pueda aparcar por la zona, para completar el chequeo de la caldera.
En total 300€, 140 € por la visita más 160€ por el ventilador, menos mal que forma parte del servicio de la compañía de gas nacional.
8 mar 2009
Primera llamada de trabajo
Pues sí, después de más de tres semanas enviando CVs sin parar, por fin el viernes pasado me llamaron por primera vez, curiosamente por una oferta a la que había contestado esa misma mañana, no sé si es casualidad o que andan muy desesperados por conseguir a alguien. De todas formas no me voy a hacer muchas ilusiones, porque lo único que me dijo es que le enviara un currículum con más detalles de lo que he hecho en mis últimos trabajos; por lo visto el típico resumido español aquí les sabe a poco y hay que dar todo tipo de explicaciones sobre todas las actividades desarrolladas, tecnologías empleadas, etc. No os preocupéis que intentaré evitar comentar todo lo relacionado con los cafés de una hora de duración, los montaditos de lacón de los viernes, el Tactical Operations o el Heroes.
La llamada en sí fue bastante complicada, yo era incapaz de entender lo que me decía el hombre, tenía un acento irlandés bastante fuerte y me pareció que le daba un poco igual lo que yo le contaba, sólo quería acabar cuanto antes, efectos del viernes por la tarde, imagino. Al final después de unos cuantos "sorry", "could you repeat, please" y "I haven't understood very well what you mean", más o menos me enteré. Para que no pensara que yo era idiota y lo dejara simplemente en medio idiota, en un momento dado le dije que estaba en medio de un sitio muy ruidoso y que no le escuchaba bien, obviamente era mentira porque estaba en mi habitación con la puerta y la ventana cerradas, pero parece que coló.
En otro orden de cosas, y aprovechando que ha vuelto a hacer bastante frío aquí, se nos ha estropeado la calefacción. Ahora mismo estoy en casa con el forro polar puesto y para dormir uso el saco y un edredón que abriga bastante pese a que me lo compré de oferta (6 € el relleno y 7 € la funda azul de cuadritos que tal vez recordéis de anteriores post como el de “fotos de mi casa”, como diría Troy McClure). La buena noticia es que el casero, John, también está pasando frío, así que se está esforzando para arreglarlo cuanto antes, e incluso se fue a casa de un amigo para que nos prestara un radiador eléctrico; la mala noticia es que si se enchufa el radiador saltan los plomos de todos los enchufes de la casa, Maki y yo nos dimos cuenta en seguida de la relación causa-efecto “enchufar el radiador” – “dejar de funcionar todo lo que estuviera enchufado” y se lo dijimos, pero John hasta que no probó cinco veces seguidas no empezó a atar cabos.
También intentó arreglar por su cuenta la calefacción, básicamente se subió a una silla plegable y bastante inestable, y quitó una carcasa metálica colocada encima de la caldera, sin haberla apagado previamente por cierto, para descubrir que sólo servía para evitar que se viera la chimenea y que luego no era capaz de volverla a colocar en su sitio. Maki y yo le volvimos a advertir que eso era peligroso, pero tampoco nos hizo mucho caso. En fin, es un tío muy majo, pero un poco cabezota y con algunas ideas de bombero.
La llamada en sí fue bastante complicada, yo era incapaz de entender lo que me decía el hombre, tenía un acento irlandés bastante fuerte y me pareció que le daba un poco igual lo que yo le contaba, sólo quería acabar cuanto antes, efectos del viernes por la tarde, imagino. Al final después de unos cuantos "sorry", "could you repeat, please" y "I haven't understood very well what you mean", más o menos me enteré. Para que no pensara que yo era idiota y lo dejara simplemente en medio idiota, en un momento dado le dije que estaba en medio de un sitio muy ruidoso y que no le escuchaba bien, obviamente era mentira porque estaba en mi habitación con la puerta y la ventana cerradas, pero parece que coló.
En otro orden de cosas, y aprovechando que ha vuelto a hacer bastante frío aquí, se nos ha estropeado la calefacción. Ahora mismo estoy en casa con el forro polar puesto y para dormir uso el saco y un edredón que abriga bastante pese a que me lo compré de oferta (6 € el relleno y 7 € la funda azul de cuadritos que tal vez recordéis de anteriores post como el de “fotos de mi casa”, como diría Troy McClure). La buena noticia es que el casero, John, también está pasando frío, así que se está esforzando para arreglarlo cuanto antes, e incluso se fue a casa de un amigo para que nos prestara un radiador eléctrico; la mala noticia es que si se enchufa el radiador saltan los plomos de todos los enchufes de la casa, Maki y yo nos dimos cuenta en seguida de la relación causa-efecto “enchufar el radiador” – “dejar de funcionar todo lo que estuviera enchufado” y se lo dijimos, pero John hasta que no probó cinco veces seguidas no empezó a atar cabos.
También intentó arreglar por su cuenta la calefacción, básicamente se subió a una silla plegable y bastante inestable, y quitó una carcasa metálica colocada encima de la caldera, sin haberla apagado previamente por cierto, para descubrir que sólo servía para evitar que se viera la chimenea y que luego no era capaz de volverla a colocar en su sitio. Maki y yo le volvimos a advertir que eso era peligroso, pero tampoco nos hizo mucho caso. En fin, es un tío muy majo, pero un poco cabezota y con algunas ideas de bombero.
1 mar 2009
Visita de Balles
Siguiendo con las fotos que tengo por aquí pendientes de colgar, vamos con las de la visita que nos hizo Balles (las malas lenguas dicen que también se llama Raúl, pero no estoy yo muy seguro :P) a primeros de febrero.
Coincidió su estancia con mi primera semana en Dublín, así que en los ratos libres que me dejaba la búsqueda de casa y aprovechando que estaba todo el mundo currando, Balles y yo nos hicimos compañía mutuamente para recorrer la ciudad y conocerla mejor, e incluso me acompañó a visitar una casa, curiosamente la que luego se convertiría en la definitiva. Balles me trajo suerte en la búsqueda y, aprovechando que ya se conocía el camino, también me ayudó a traer el equipaje cuando me vine a instalar.
La verdad es que tuvo mala pata, porque esa semana hizo un tiempo bastante malo, nevó la mitad de los días, lo que impedía pasearse por la ciudad o ver cualquier cosa que estuviera en el exterior a más de dos metros.
Esto es el parque de Fairview desde casa de Javi y Elena:

Aquí Balles con unas amigas que se encontró en casa de Javi, tengo que decir antes de que se entusiasme que yo las vi primero y de hecho dormí con ellas unas cuantas noches:


Unas fotos en el Trinity College:


Éstas son de una de las noches que salimos, en concreto están hechas en el Temple Bar:
Javi y Balles:

David, Javi, Balles y yo:
Un parque muy bonito que hay en el centro-sur de la ciudad: Sant Stephen´s Green
El lago medio helado:

Un amigo que se echó Balles allí:

El parque es bastante bonito, aunque tendré que volver en primavera-verano cuando haya flores y esté un poco más animado:

Una cosa que me sorprendió de Dublín es que tiene una cantidad enorme de iglesias, aquí algunas que nos encontramos cuando deambulábamos por la ciudad:

Ésta está muy cerca de casa de Javi; aunque no lo parezca por el cielo, sigue siendo Dublín, un rato que hacía bueno:

Esto es parte de un colegio que hay al lado de mi casa, en la entrada hay un cartel bastante gracioso que advierte a los que entren de que lo hacen bajo su propia responsabilidad y riesgo, a pesar de la amenaza entramos e hicimos alguna foto:
Una de las tardes que nos pusimos a andar sin rumbo, por el camino nos encontramos esta otra:

Una foto del castillo de Dublín, lamentáblemente llegamos cuando ya estaban cerrando y no pudimos entrar a visitarlo:
Por último, una foto nocturna de la ribera del río Liffey, que es el que divide Dublín en dos mitades, norte y sur:

P.D.: Lamento la calidad de las fotos, pero la mayor parte de ellas están tomadas en condiciones climatológicas adversas con riesgo para la salud, es decir, dolía quitarse los guantes, no estaba yo para andar calculando distancias focales, ni mucho menos para poner filtros polarizadores (sea lo que sea eso :P).
P.D. 2: La cabecera nueva es obra de Flecha, gracias!
Coincidió su estancia con mi primera semana en Dublín, así que en los ratos libres que me dejaba la búsqueda de casa y aprovechando que estaba todo el mundo currando, Balles y yo nos hicimos compañía mutuamente para recorrer la ciudad y conocerla mejor, e incluso me acompañó a visitar una casa, curiosamente la que luego se convertiría en la definitiva. Balles me trajo suerte en la búsqueda y, aprovechando que ya se conocía el camino, también me ayudó a traer el equipaje cuando me vine a instalar.
La verdad es que tuvo mala pata, porque esa semana hizo un tiempo bastante malo, nevó la mitad de los días, lo que impedía pasearse por la ciudad o ver cualquier cosa que estuviera en el exterior a más de dos metros.
Esto es el parque de Fairview desde casa de Javi y Elena:
Aquí Balles con unas amigas que se encontró en casa de Javi, tengo que decir antes de que se entusiasme que yo las vi primero y de hecho dormí con ellas unas cuantas noches:
Unas fotos en el Trinity College:
Éstas son de una de las noches que salimos, en concreto están hechas en el Temple Bar:
Javi y Balles:
David, Javi, Balles y yo:
Un parque muy bonito que hay en el centro-sur de la ciudad: Sant Stephen´s Green
El lago medio helado:
Un amigo que se echó Balles allí:
El parque es bastante bonito, aunque tendré que volver en primavera-verano cuando haya flores y esté un poco más animado:
Una cosa que me sorprendió de Dublín es que tiene una cantidad enorme de iglesias, aquí algunas que nos encontramos cuando deambulábamos por la ciudad:
Ésta está muy cerca de casa de Javi; aunque no lo parezca por el cielo, sigue siendo Dublín, un rato que hacía bueno:
Esto es parte de un colegio que hay al lado de mi casa, en la entrada hay un cartel bastante gracioso que advierte a los que entren de que lo hacen bajo su propia responsabilidad y riesgo, a pesar de la amenaza entramos e hicimos alguna foto:
Una de las tardes que nos pusimos a andar sin rumbo, por el camino nos encontramos esta otra:
Una foto del castillo de Dublín, lamentáblemente llegamos cuando ya estaban cerrando y no pudimos entrar a visitarlo:
Por último, una foto nocturna de la ribera del río Liffey, que es el que divide Dublín en dos mitades, norte y sur:
P.D.: Lamento la calidad de las fotos, pero la mayor parte de ellas están tomadas en condiciones climatológicas adversas con riesgo para la salud, es decir, dolía quitarse los guantes, no estaba yo para andar calculando distancias focales, ni mucho menos para poner filtros polarizadores (sea lo que sea eso :P).
P.D. 2: La cabecera nueva es obra de Flecha, gracias!
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