8 mar 2009

Primera llamada de trabajo

Pues sí, después de más de tres semanas enviando CVs sin parar, por fin el viernes pasado me llamaron por primera vez, curiosamente por una oferta a la que había contestado esa misma mañana, no sé si es casualidad o que andan muy desesperados por conseguir a alguien. De todas formas no me voy a hacer muchas ilusiones, porque lo único que me dijo es que le enviara un currículum con más detalles de lo que he hecho en mis últimos trabajos; por lo visto el típico resumido español aquí les sabe a poco y hay que dar todo tipo de explicaciones sobre todas las actividades desarrolladas, tecnologías empleadas, etc. No os preocupéis que intentaré evitar comentar todo lo relacionado con los cafés de una hora de duración, los montaditos de lacón de los viernes, el Tactical Operations o el Heroes.

La llamada en sí fue bastante complicada, yo era incapaz de entender lo que me decía el hombre, tenía un acento irlandés bastante fuerte y me pareció que le daba un poco igual lo que yo le contaba, sólo quería acabar cuanto antes, efectos del viernes por la tarde, imagino. Al final después de unos cuantos "sorry", "could you repeat, please" y "I haven't understood very well what you mean", más o menos me enteré. Para que no pensara que yo era idiota y lo dejara simplemente en medio idiota, en un momento dado le dije que estaba en medio de un sitio muy ruidoso y que no le escuchaba bien, obviamente era mentira porque estaba en mi habitación con la puerta y la ventana cerradas, pero parece que coló.

En otro orden de cosas, y aprovechando que ha vuelto a hacer bastante frío aquí, se nos ha estropeado la calefacción. Ahora mismo estoy en casa con el forro polar puesto y para dormir uso el saco y un edredón que abriga bastante pese a que me lo compré de oferta (6 € el relleno y 7 € la funda azul de cuadritos que tal vez recordéis de anteriores post como el de “fotos de mi casa”, como diría Troy McClure). La buena noticia es que el casero, John, también está pasando frío, así que se está esforzando para arreglarlo cuanto antes, e incluso se fue a casa de un amigo para que nos prestara un radiador eléctrico; la mala noticia es que si se enchufa el radiador saltan los plomos de todos los enchufes de la casa, Maki y yo nos dimos cuenta en seguida de la relación causa-efecto “enchufar el radiador” – “dejar de funcionar todo lo que estuviera enchufado” y se lo dijimos, pero John hasta que no probó cinco veces seguidas no empezó a atar cabos.

También intentó arreglar por su cuenta la calefacción, básicamente se subió a una silla plegable y bastante inestable, y quitó una carcasa metálica colocada encima de la caldera, sin haberla apagado previamente por cierto, para descubrir que sólo servía para evitar que se viera la chimenea y que luego no era capaz de volverla a colocar en su sitio. Maki y yo le volvimos a advertir que eso era peligroso, pero tampoco nos hizo mucho caso. En fin, es un tío muy majo, pero un poco cabezota y con algunas ideas de bombero.

2 comentarios:

  1. Bien bien, pasito a paso vamos consiguiendo cosas... Lo de la calefacción tiene su gracia... a mí mi casero en Colonia me dijo que para purgarla tenía que venir el ingeniero... yo se lo contaba a un primo fontanero que tenemos y no salía de su asombro... jajaja. Ánimo!!!

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  2. Ey, mucha suerte!! A ver si sale bien lo del trabajo.
    Me parto con el relato sobre la calefacción y el casero... XD No te nos refríes, Gus!
    Besotes!!

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