A media mañana llegamos a Cushendun, un pueblo costero a medio camino entre Belfast y la Calzada de los Gigantes en el que reservamos los Bed&Breakfast; hacía sol, así que decidimos irnos a la playa a comernos unos bocatas para reponer fuerzas y seguir viaje hacia el norte. Como era previsible el sol duró lo que duran dos peces de hielo en un whisky on the rocks que diría Sabina, porque cuando llevábamos un par de mordiscos empezó a jarrear y tuvimos que refugiarnos debajo de unos árboles que había por allí cerca. Aquí una foto de la playa de Cushendun en la que no se aprecia apenas la lluvia, pero os aseguro que caía y bastante.
La foto friki del viaje la encontré en un supermercado del pueblo: una lata del Spam original.
La primera parada de la tarde fue en Carrick-A-Rede, un paseo de un kilómetro más o menos que llega hasta un puente de cuerda bastante famoso que conecta la costa con un pequeño islote desde donde se supone que se pescan mejor los salmones atlánticos, la verdad es que llovía demasiado y no pudimos ver gran cosa, además de que no se podía visitar el islote completo al estar vallado para evitar resbalones y caídas.
De ahí fuimos a la Calzada de los Gigantes que, a diferencia del puente de cuerda, era gratuita, lo único que había que pagar era el parking; Onan nos dijo que no nos preocupáramos, él llevaba el cartel de minusválida de su madre en el coche y que con eso nos dejarían aparcar gratis, le dijimos que tampoco hacía falta, éramos cinco y pagar seis libras entre todos no era demasiado, sobre todo comparado con la vergüenza de que nos pillaran, porque en el cartel por detrás aparecen los datos y la foto de la persona a la que se le concede este derecho, pero no nos hizo ni caso y se fue derecho a la entrada, el guardia efectivamente pidió la tarjeta y miró dentro del coche, dándose cuenta casi inmediatamente de que ninguno de nosotros era una anciana impedida, Onan dijo en tono de broma que no se había dado cuenta de que su madre no venía en el coche y el vigilante lejos de molestarse porque le hubiéramos intentado timar empezó a reírse y a contarnos anécdotas sobre gente intentando colársela.
Después de un paseo bajo la lluvia llegamos a la famosa Calzada que impresiona más en fotos que en realidad, porque la zona no es demasiado grande:
Cuando ya nos había caído suficiente agua encima como para rellenar cuatro embalses decidimos volvernos y exactamente cuando llegábamos a la altura del coche salió este sol:
El día siguiente fuimos por toda la costa hacia Belfast, no era el camino más corto, pero fuimos viendo el océano la mayor parte del viaje y nos paramos en Carrickfergus para ver el fuerte desde el que vigilaban la costa.
En Belfast no estuvimos demasiado tiempo, Onan nos dio una vuelta bastante grande con el coche para que viéramos los murales más famosos y luego aparcamos y vimos la universidad y el ayuntamiento, donde había una especie de feria y una noria a imitación del London Eye.
Podéis encontrar otra crónica del viaje y más fotos en el blog de Javi, Elena y David: http://3onadonkey.blogspot.com/2009/06/verano-en-dublin.html
Muy bonitas las fotos!
ResponderEliminarGenial la lata de Spam original! :D